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¿Es cierto que hay alimentos que se complementan? Efectivamente. En la dieta mediterránea son muchos los platos en que los ingredientes se complementan nutricionalmente unos a otros.
Recuerde La dieta mediterránea se caracteriza, entre otras cosas, por la gran variedad de alimentos. Si la analizamos con atención, veremos muchas combinaciones o recetas que asocian alimentos que se complementan desde un punto de vista nutricional o que interaccionan, siendo el efecto provocado en nuestro organismo distinto al que hubiéramos logrado ingiriéndolos por separado. Veamos algunos ejemplos: - Arroz con lentejas: Las lentejas aportan la lisina que no tienen los cereales. Al contrario que los cereales, las legumbres son deficitarias en aminoácidos azufrados (metionina y cisteína), pero tienen mucha lisina. La mezcla de ambos resulta, pues, mucho más equilibrada y aumenta por tanto considerablemente el valor biológico de los platos así preparados. - Rissotto: En el rissotto se combina el arroz con el queso. El queso es otra manera de aportar aminoácidos azufrados, sobre todo lisina, de la que, como hemos vista es deficitario el arroz. - El gazpacho: El aceite de oliva, es decir las grasas, favorecen la biodisponibilidad del licopeno, sustancia antioxidante que aporta el tomate. - El pan con tomate: Típico de Cataluña es un ejemplo igual al anterior. - La longaniza con judías secas: Los fitoesteroles de las judías impiden que se absorba parcialmente el colesterol que lleva la carne de cerdo. No sucedería lo mismo de haber acompañado la longaniza , por ejemplo, con patatas. - Platos de mar y montaña: Los esteroles marinos dificultan la absorción del colesterol procedente de las carnes. - El queso con fruta (también membrillo) o ensalada: La fruta o ensalada aportan las vitaminas hidrosolubles de las que es deficitario el queso. Recomendación Recupere recetas de la cocina clásica mediterránea: atesoran sabias combinaciones de los alimentos, cimentadas en la experiencia y en una cultura de 3000 años. |