I Certamen de Relatos Hiperbreves

ACCESO para autores !
Acceder a mi cuenta ó Registrar una nueva.


Inicio | Bases del Certamen | Enviar Relato | Relatos Recibidos | Busqueda Avanzada | Contactar | Rss Feeds

    Categorías
» Certamen de Relatos 2007
» Noticias I Certamen Relatos
» Relatos fuera de Concurso
» Finalistas Certamen 2007

  Otras opciones
» Los más leídos
» Los más votados

   Subscripción
Subscribete a nuestro boletín y recibirás de forma gratuita los relatos que se publican.
» Tu Nombre » tu Email

título descripción    búsqueda avanzada
Publicado : 11/03/2007 | Autor : david
Categoría : Certamen de Relatos 2007 | Lecturas : 292 | Valoración :

  
 
Aurora Canales se bañaba calata todos los días a las dos de la tarde, sin importarle los alacranes que caían como racimo de uvas ni las miradas de nosotros, no tan niños, que no podíamos contener los suspiros a cada baldazo de agua que se evaporaba en la calentura de su piel. El baño no era más que un cubículo de tablones de madera puestos uno junto al otro, dejando entre ellos grandes rendijas que la persona que se bañaba tenía que colgar una gran sábana para evitar a los mirones. Estoy seguro de que ella nos sabía ocultos y con una maestría natural se bajaba la trusa roja, sin prisa, calculando sus movimientos, la tomaba con dos dedos y la lanzaba con tanta precisión que quedaba ondeando como una bandera roja en la horqueta más alta. Los alacranes amarillos seguían cayendo y  se escurrían entre los ladrillos. Una vez, de frente hacia nosotros, se acarició las mamas turgentes cubiertas con pelusas de melocotones y disparó un chorro de leche caliente, que atravesó las rendijas de las tablas y fue a inundar los ojos del Canelo, que por esos tiempos andaba con mal de ojo: santo remedio. Fue la primera y única vez que vi a una mujer con trenzas en los vellos pubianos. Luego se echó el agua sobre la piel sedienta, cogió el jabón negro de pepa y se embadurnó los cabellos, curvas y hendiduras, demorándose más en cada trenza, luego jabonó cada uno de los dedos de sus pies, agachándose y dándonos la espalda.
 
Hasta ahora recuerdo esos hermosos pies en la soledad de mi cuarto. Mil alacranes juntos aguijonean mis partes pudendas y la única forma de calmarme es el recuerdo vaporoso del cuerpo desnudo de Aurora Canales.



1 2 3 4 5
Por favor valora este relato     Malo
Excelente    


[ Siguiente | Anterior ]



    Un relato al azar
Lo último que recordaba era la sonrisa de mi secretaria, en su casa. Me sirvió un vaso con hielo y una bebida dulzona que dejó ardiendo mi boca. Ahora la notaba seca, amarga. La lengua parecía de corcho, sin poderse colar por la amalgama de plata de las muelas, convertido en un metal al rojo vivo en el filo del abismo. Colgaba...

    Estadísticas
» Total Relatos
977
» Total Autores
442
» Total Visitas
271663
» Total Categorías
4

Delete cookies set by this site | Top

Copyright 2007 © FUFOSA - Fundación para el Fomento de la Salud
Desarrollado por comunicadigital.com