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Era ya tarde cuando entró por la puerta. Su mujer yacía pálida y fria tendida en el suelo del comedor principal. El mayordomo no pudo hacer nada para evitarlo, cuando se encendieron las luces calló de culo con los ojos en blanco y unos temblores de muerte.
¿Qué habrá pasado? preguntó el mayordomo mientras veia caer a la Srta. García. ¿Srta, qué le ocurre? rápidamente se apróximo hacia ella viendo que tenía el cuello ensangrentado, los ojos en blanco y una tiritera moribunda. ¿Señorita? ¿Señorita? ¡Señorita responda!, ¿qué le ocurre?
La señorita permanecía en sus brazos mientras entraba su marido por la puerta y veía al mayordómo cogiendo a su exposa con los ojos llenos de lágrimas y las manos manchadas de sangre.
¡Señor, no sé qué ha pasado! sniff... se ha ido la luz mientras estaba enseñándole el salón, y cuando ha vuelto se ha caido para atrás sin decir nada. ¡Dios! ¿Por qué? Sniff Sniff...
El marido se abalanzó hacia el mayordomo y cogíendolo del cuello lo levantó del suelo, y le propinó tal puñetazo que le saltó las paletas de cuajo ¡Hijo de puta! ¡Has matado a mi mujer! ¡Cabrón! ¡Ahora vas a morir tu! -Empezó a pegarle una y otra vez ¡TU! ¡TU! pum pan pin
Cuando el mayordómo quedó inconsciente, lo tiró al suelo y él se arrodilló ante su mujer llorando y lleno de rabia. ¡Elisa! ¡Elisaaaaaa! ¡Te me has ido! ¡Te me has ido! Un segundo después Elisa comenzó a toser, !estaba viva!, solo había sido un mareo (estaba embarazada y su marido no lo sabía), y al caerse había derramado su vino encima, y parecía que estaba llena de sangre.
Elisa abrió los ojos, miró a su marido y le dijo ¿Qué ocurre?
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