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No sé si debo. No sé si debo escribir esto y mucho menos mandártelo… Me ha sorprendido que me dijeras que estaba enamorado de ti. No pensé que lo fueras a interpretar así. Es más, me ha gustado tu punto claro y el no temer por decirlo, así que creo que, viéndome en la misma tesitura, debo hablar.
Quiero hablar, quiero decirte que me has gustado, que detrás de cada pequeña frase, de cada pequeño gesto, encuentro más y más interesante tu persona. Decir que me da miedo el poderme enamorar; sí, me da miedo…
No se lo que ha pasado exactamente. Hace veinticuatro horas que no te veo y me gustaría volverte a ver.
Puedes pensar que me he colgado por ti sin apenas conocerte, sin haber visto cual era tu mundo y tu realidad, sin esperar siquiera a ver que pasa entre nosotros… Es cierto, puedes pensarlo. Solo puedo argumentar que he pasado gran parte de mi vida sin implicarme en ningún tipo de relación afectiva, intentando que la practicidad fuera el común en los sentimientos pero, ahora mismo me encuentro en fase de restauración y creo que he tenido suficiente apatía emocional por el momento. Necesito sentir, notar esa sensación que tuve cuando te vi en la estación, el desear besarte y cogerte de la mano, poder acariciar tu cuello mientras clavas tus ojos en los míos y notar que soy especial, que eres especial y que el mundo gira. Y gira. Y gira. Y no nos importa… Quiero sentir, quiero ver de lo que soy capaz por alguien a quién creo una perfecta consigna de deseos y anhelos.
Tal vez tu visión de la situación sea distinta, seguro lo será… Más no importa. Suena a declaración de amor? No, no me mal interpretes… Es tan solo una declaración de intenciones.
No sé que nos deparará el futuro. Sea lo que sea, espero que sea cerca de ti. |