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Estaba solo en casa, aburrido, cambiando de canal de forma compulsiva sin saber qué mirar.
Cambió unas cuantas veces más con la esperanza de encontrar algo que le hiciera sentir que el sábado por la tarde tenía sentido pero no tuvo suerte.
De repente reparó en un canal. Era el típico canal donde echan las cartas.
Se lió un peta. Había decidido que la tarde estaba echada a perder y, que mientras esperaba ir a la cena podía divertirse un rato fumando y viendo el canal del tarot. La primera persona que llamó tenía la voz entrecortada. Preguntó por el amor. Cuantas veces había oído hablar de eso a sus ex...
La segunda fue más cómica. No sabía si por la hierba que estaba fumado o porque la chica se echó a llorar como si en la llamada fuera su vida.
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¿Hola? ¿Dígame?- preguntó la médium.
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Hola...- dijo la chica llorosa- quiero hacer una pregunta...
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Dime...
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Estoy a punto de abrir la puerta del piso de mi ex...Voy...voy a matarle pero antes quería saber si me había querido de verdad...Al menos así lo mataré con más saña...- dijo la voz histérica.
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¿Perdóne?¿Dónde está? Dígame quien es...- preguntó la medium sin saber qué hacer.
La llamada se cortó de repente. Nuestro hombre se echó a reír hasta que, como si fuera un susurro escuchó cómo la puerta de su casa se abría lenta y silenciosamente... |