| Los ojos santos Source : http://www. Author : santiago64 Published on : 08/03/2007 |
||||||
La encontré rara. Había supuesto que se alegraría de nuestro reencuentro tanto como yo, pero no había el menor asomo de exaltación cordial en su semblante. En su lugar hallé reproche. Yo adoraba a Beatriz hasta un extremo que sólo la lírica o la mística son capaces de expresar, pero la lejanía y la soledad me habían obligado a faltar a ciertos votos mutuos de lealtad que habíamos contraído antes de mi partida. Y entendí enseguida que ella ya lo había adivinado con ese don envenenado que a veces otorga la devoción profunda que solemos llamar amor.
Retornaba yo de un largo viaje que para mí había sido un verdadero infierno. Exhausto y vulnerable, me encontraba ante su puerta con un puñado de versos donde había volcado todos los pormenores de mi purgatorio sentimental en ese periodo de extrañeza y ausencia. Al fin se hizo a un lado y me franqueó la entrada. Sabías bien que aquí podrías ser feliz y tuviste que echarlo a perder, dijo de repente volviendo el rostro para mirarme por encima del hombro. El remordimiento palpitaba en mis sienes. Se asemejaba al pecado. No supe qué decir. Había llegado a creer que tenía mi corazón a salvo tras una capa de hielo. Aunque calles o niegues - su voz como un oráculo - no por eso tu error será menor. El hielo comenzaba a deshacerse. Primero en apagados suspiros, finalmente en lágrimas. No llores - benevolente de pronto - Intentaremos olvidarlo juntos. Se había detenido en medio del cuarto y me observaba como desde otra vida. No pude soportarlo más. Las fuerzas me abandonaron de repente y me desvanecí. Lo que aconteció después únicamente lo conoce ella. Sólo sé que cuando recobré el sentido mi cabeza descansaba sobre su regazo. Que me miraba dulcemente como si nada hubiera ocurrido. Con ojos santos. Y que me encontraba en el séptimo cielo.
|