Me giré y retorcí al instante, como impulsado por un resorte oculto a mi espalda. No podía abrir los ojos porque una extraña fuerza venida de la nada oprimía mis párpados, pero pude notar como mis oídos reventaban a tal estridente sonido. Mi cabeza daba tumbos confusa y pesada, mientras mi cuerpo respondía con torpeza a las pocas órdenes...